Te enteras tarde
Sabes cuánto vas a pagar cuando ya no puedes planificar nada.
Revisamos tu situación, recopilamos la documentación necesaria y coordinamos el cambio para que todo quede correctamente traspasado y ningún asunto pendiente se quede por el camino.
Sabes cuánto vas a pagar cuando ya no puedes planificar nada.
Recibes modelos, pero no una explicación útil de lo que está pasando.
La sensación constante es que eres tú quien tiene que gestionar a la gestoría.
Revisamos qué obligaciones tienes, qué se ha presentado y qué está pendiente.
Definimos qué necesitamos del despacho anterior y qué nos facilitas tú.
Comprobamos que el punto de partida sea coherente antes de asumir el siguiente periodo.
Empezamos con un circuito claro para documentación, consultas y fechas.
Un cambio puede hacerse durante el año, pero el momento óptimo depende del estado de la contabilidad, impuestos ya presentados, cierres pendientes y disponibilidad de documentación.
Por eso no prometemos un “cambio en 24 horas” antes de revisar el caso. Preferimos hacerlo bien.
La pregunta no es “¿puedo cambiar ahora?”. La pregunta es “¿cómo cambio sin heredar un problema?”
Te diremos qué información necesitamos para valorar el cambio.